Jueves, 16 de julio de 2015

Cuando conocí a mi esposo, y digo conocer en su sentido más profundo, no sólo mirarlo y obtener sus datos; luego de 06 meses de tratarlo, supe que sería un buen padre. Claro que en ese entonces ni siquiera estaba en mi mente tener niños, y menos que me casaría con él. 

Luego de un largo enamoramiento y noviazgo, cerca de 10 años, nos casamos. Pero yo, como siempre bien planificada, decía: en un par de años tendremos un bebé mi amor, en un par de años familia, no hay apuro. Porque yo, siendo la mayor de 04 hermanas de las cuales 02 ya tenían hijos, tenía toda la presión de la familia que me pedía un bebé.

Pero mi Señor, que es muy sabio, me envió el regalo más precioso del mundo: mi princesa Korina. Y aunque algunos se burlen, lo tomen a mal o no lo quieran creer; yo sí sé en qué momento fue concebida: en la celebración de nuestro primer aniversario de casados jeje.

Y así, luego de algunos raros malestares y ausencia de mi periodo, un 18 de agosto del 2013 me hice la prueba de sangre a primera hora. Por la tarde, saliendo del trabajo, fui a recoger los resultados. Mi esposo me pidió que no los leyera hasta estar juntos. Los recogí, lo llamé para avisarle y, qué casualidad que el bus de su trabajo pasaba por ahí en ese instante, apareció ante mí. 

Juntos nos sentamos en una banca a leerlos. Él tomó el sobre, lo abrió y cerró rápido, yo en tensa espera. Le pregunté, me pasó el sobre y decía POSITIVO. Mi reacción: gritar como loca de la emoción. Su reacción: llorar y abrazarme delicadamente, ahí empezaron los cuidados extremos.

El embarazo fue súper complicado y riesgoso, pero ese será el tema de mi siguiente artículo.

Ahora, sólo quiero hacer hincapié en por qué digo que mi Señor es muy sabio, aunque muchas veces no lo entienda y hasta me queje. Pues, mi padre que me adora, fue el promotor de mi matrimonio. Le di la felicidad más grande que puede tener un padre: llevar del brazo a su hija, vestida de blanco, hasta el altar. Y luego vino la pedidera del nieto, que en mi caso fue nieta. Y esa fue otra alegría que le di antes que Dios lo llame a su presencia.

Mi padre, la persona más fuerte del mundo, a quien casi nunca lo vi enfermo, de un momento a otro cayó víctima del cáncer. Y antes de partir le di, mejor dicho Dios le dio, la nieta que tanto pedía y ansiaba, le permitió gozar de ella durante su primer año de vida. Él resistió hasta celebrarle su primer añito. Esa fue su meta y la llegó a cumplir. Al día siguiente se agravó y dos días después partió al encuentro con el Señor, con los recuerdos de su nieta.

Siempre me pregunté por qué Dios envió a Korina justo en ese momento. Durante mi embarazo, que fue de alto riesgo, falleció un primo hermano muy querido y mi abuelito. A ninguno los pude despedir, es más de mi abuelito me dijeron casi un mes después. Y a sólo un mes de nacida mi esposo se queda sin trabajo y yo ni recibía sueldo por mi licencia de maternidad.

Meses después, cuando a mi papi le diagnostican el cáncer, una buena amiga me dio la respuesta. El regalo más precioso, no para mi sino, para mi papá, a quien Dios premió por su buen desempeño en esta vida terrenal.

 


Tags: regalo, hijos, Dios, papá, mamá

Publicado por mieliramsem @ 21:29
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